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miércoles, 25 de julio de 2007 |

| Anoche, terminando un trabajito extra laboral (comunmente conocido como "pituto"), Rafael (8 años) se vio atraído por la infinidad de cosas raras que escribía en el computador.
Me preguntó si me ayudaba en algo, a lo cual le dije sin mayor importancia, que si. De pronto empezó a corregir algunas líneas de código html que estaba escribiendo. Para mi sorpresa, ya que el no está familiarizado con lenguaje de programacion, aunque sea mi trabajo.
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Le empecé a explicar como a uno más de mis alumnos del Instituto, desde la base: html, navegadores, código que se ejecuta en lado cliente o servidor. Pasado un rato ya estaba ayudandome a crear dos consultas SQL (entendió incluso que el SQL ejecuta instrucciones en una base de datos) y como guinda de la torta, mientras me tomaba un vaso de bebida y descansaba un poco la vista, el terminó de armar una compleja sentencia INSERT con las variables recibidas.
Esta situación la soñaba, que mi hijo o mi hija se inclinaran por lo que más me apasiona, la computación, pero nunca me imaginé que sería tan pronto!
Felicitaciones hijo y muchas gracias por la ayuda. 
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